FIC Capítulo 43
Capítulo 43.-
Frank se queda boquiabierto sin moverse. No podía creerlo. Jamás había dilatado tanto sus ojos.
-- Maravilloso, maravilloso... -- Se expresaba Jamia. Eso no lo ayudaba en lo absoluto.
-- ¡¡¡¿¿Qué??!!! -- Grita Frank aturdido.
Jamia se sorprende. Frank se siente terrible.
-- Olvídalo, pasa eso por alto. -- Le consuela. Ella obedece.
-- Ay, bobito...
Se le acercaba. Se sentó en la cama con las piernas en posición perfectamente visible. Frank las vio, pero no con exaltación, amor o tentación ¡sólo con horror! ¿Realmente...? Ella le dio un beso en los labios. Frank quedó completamente convencido de que sí. Estaba traumatizado. De verdad no podía creerlo.
Brian fue despertado por una llamada telefónica dos horas antes. Ahora era el momento de avisarlo a sus "hijos".
Salió del estudio, donde analizaba los efectos que tenía el bajo en The World is Ugly, But You're Beautiful For Me, y subió a la planta alta. Allí pasó cuarto por cuarto informándoles acerca de la entrevista. Por el de Gee, que escribía, por el Bob, que leía, por el de Ray, que procesaba tonos de guitarra, por el de Mikey, que jugaba videojuegos, su gran obsesión, y por el de Frank, que tenía a Jamia sentada a su lado con una cara de horror. Brian vio la situación, y dijo fugazmente:
-- Tenemos rueda de prensa en New York. Vístete.
Y salió de la habitación de la misma manera. Pensó con decepción que Frank no sabe en qué se metió.
-- Ya lo oíste. -- Le recuerda Frank.
-- Sí. --Afirma Jamia.
-- Voy a vestirme.
Intentaba lanzar indirectas.
-- Está bien. -- Lucía muy tranquila.
-- Jamia...
-- ¿Qué?
Estaba perpleja.
-- Por favor, quiero vestirme solo.
-- Está bien. -- Repite un poco colérica.
-- Olvídalo.
Se levantó y caminó hasta el clóset. Lo abrió, tomó un pantalón, una camisa y una chaqueta; y seguidamente se metió en el baño cerrando la puerta.
No se empezó a vestir. Sólo se miró en el espejo, con todas las sensaciones malas rondando por su cuerpo. Se lavó la cara, en busca de despertar de esta pesadilla. Ahora no era momento de complejos. Ahora sólo está perdido.
My Chemical Romance se fue a la rueda de prensa. No iba saliendo como ellos hubieran querido, ya que esa unidad amistosa ya no se ve. No es que se ponían a pelear frente a los demás pero ya no eran esos chicos unidos de toda la vida.
La rueda de prensa de hoy era especial, porque se iba a ejecutar en un estudio de grabación, con otros artistas, donde cada uno probaría el sonido de sus creaciones. Muchas bandas de rock famosas iban a ir, las que estuvieran al Este del país. Entre las que fueron esa mañana, estaba My Chemical Romance, Bon Jovi, Boston, The New York Dolls, Bruce Springsteen y Sum 41.
My Chem estudió el CD "Famous Last Words" con dedicación. Frank estaba un poco sofocado por no haber desayunado ni comido nada hasta ahora. Salió un momento a la cafetería, a comprar agua.
Ahí estaba Deryck, con los brazos apoyados en el granito del mostrador. Frank fue al mostrador, y también apoyó los brazos. Aún no lo había visto, pero una vez que ordenó su botella de agua, vio a su colega a su lado.
-- Hola, ¿qué tal?-- Dialogó.
-- Hola, ¿cómo estás?
Deryck volteó hacia él. Ninguno de los dos tiene idea de con quién están hablando.
-- En realidad, mal, pero gracias por preguntar. ¿Cómo estás tú?
-- Bien, supongo. ¿Por qué estás mal?
-- Por nada...
-- ¿En qué banda tocas?
-- Somos My Chemical Romance. ¿Y ustedes?
Deryck abrió sus ojos como platos al reconocer la banda tan preciada de Ana, y donde toca ese tal Frank del que ella le habló. Se quedó estupefacto. Frank sintió un poco de extrañeza al notar cómo le miraba.
-- ¿Cuál es tu nombre? -- Preguntó demasiado interesado.
-- Frank. ¿Y el tuyo? -- Solicitó. Esperaba que Deryck calmara su obsesión por él, porque se veía raro.
Deryck ignoró la pregunta, al saber que había acertado. Éste es. Pero se reconfortó para no ser descortés.
-- Soy Deryck Whibley, Sum 41. -- Respondió de forma automática. Estaba en shock. Frank se sobresaltó.
-- ¡¿Sum 41?! Digo, ¿Sum 41? Qué bueno...-- Se alteró. Fue atacado por los nervios y esperanza. -- ¿Ha visto, últimamente, a alguna de sus maquillistas?
Deryck ya sabe a dónde quiere llegar. Fingiendo que no sabe nada, mira con extrañeza.
-- ¿Ana Black? Trabajó con ustedes el mes pasado. -- Continuó Frank para hacerle recordar, por el amor de Dios, para saber si le puede ayudar. Se siente mal por buscar a Ana luego de la noche que tuvo, por eso no le iba a hacer nada, pero sólo quiere hablar con ella. Tiene que hablar con ella. Lo necesita.
-- Ahh... ya. -- Pensó rápido Deryck. De ahora en adelante se comportó completamente sereno y sosegado. -- Ana. Ella está en mi casa. -- Le mintió. Frank se sorprendió demasiado.
-- ¿Pu... puedo ir a visitarlos?
-- Te ves nervioso. ¿Eres algo de ella?
-- Bueno...
-- ¿Su ex?
-- Así es. -- Admitió.
-- Creo que será algo incómodo. Mejor no.
A Frank se le fue el mundo. Intentó calmarse.
-- Pero... necesito hablar con ella. Por favor, te lo pido, déjame hacerlo.
-- ¿Para qué, amigo? Tú estás feliz con Jamia, y ella está feliz conmigo.
Frank sintió un frío congelador por dentro. Se sorprendió mucho al saber lo bien informado que está Deryck, pero eso último lo destrozó. De todas maneras, se reanima. No es momento para enojarse o echarse para atrás. Debe estar aunque sea un segundo más con Ana.
-- Por favor. Te lo ruego. -- Suplicó.
-- No insistas. No.
Frank estaba calmado comparado a lo que siente dentro de sí.
-- ¿Sabes? Ella ya está bien, está contenta. Creí que te gustaría saberlo. -- Informa Deryck.
Frank siente una punzada en el corazón. Aún así, en el fondo es alegría por su amada y su felicidad, pero dolor por él.
Ana, en su apartamento, comenzó a ordenar y limpiar todo, por si llegaban asesores de imagen con trabajo para ella. Después de todo, es lo que ella le gusta hacer: maquilar artistas. Vio la pequeña billetera de ahorro de Deryck en el piso del pórtico, cuando barría este, y recordó que él no la había sacado. Prontamente, va al teléfono inalámbrico de su cuarto, que estaba fuera de lugar, y llama al celular de Deryck.
A Deryck le disgustó que interrumpieran lo que iba bien, pero se alegró al saber que era Ana. Le hizo con señas una disculpa a Frank, y contestó el celular con su permiso, no sin antes mostrar el nombre de Ana en el identificador de llamadas.
-- Hola, mi vida. -- Saludó a Ana. Ella se quedó extrañada. A Frank le lastimó.
-- Hola, Deryck. Busca tu maletín.
-- Claro que sí. -- Respondió, sin buscar el portfolios.
Ana estaba confusa con su forma de hablar.
-- Revisa que no tenga esté descosido en el fondo, en la parte final.
-- Ya lo hice. Gracias por avisarme. Sí puedes hacerlo, cuando quieras. A la próxima yo te llamo.
Ana ya estaba dudosa sobre qué estaba pasando. Frank tenía las cejas contraídas por abatimiento.
-- Mmm... está bien. Adiós. -- Trancó de una vez. A Ana no le gusta que le traten así.
-- También te extraño. -- Dijo Deryck, en monólogo, y luego colgó el teléfono. Volteó de nuevo hacia Frank, notando claramente la sorpresa doliente que tiene.
Frank quisiera que ella supiera que él está aquí, que la buscó, que quiere hablar con ella, que la quiere. Pero sabe bien lo que ha sufrido, a pesar de no haber estado con ella, así que mejor la deja tranquila. Se retira sin ni siquiera mirarle a la cara Deryck, y sin pronunciar una palabra.
Deryck, satisfecho, se sintió bien de haber protegido a Ana, y haberse vengado un poco de Frank.
Mientras se hacía tarde, los artistas se iban retirando del estudio. Cuando MCR regresó de la rueda de prensa, Jamia seguía en la casa. Al entrar, la vieron esperando atentamente. A Frank le dio mucha lástima con la pobre, siempre tan acomedida. Debía hacerse responsable por lo que le hizo, porque él no es un inconsciente. Le iba a preguntar por qué decidió quedarse, pero no le dijo nada. El asco ya no existía. Ahora sólo existía sentimiento muy fuerte, porque seguro ella lo quiere, pero él no a ella.
-- Hola, amor. -- Saluda Jamia a Frank. Los demás se extrañan, pero ya se lo esperaban. Frank solo quería escuchar a Ana hablándole así, pero estaba decido a hacerse cargo de sus actos. Responsabilizarse con Jamia.
-- ¿No te alegras de verme? -- Preguntó.
-- Sí. -- Respondió Frank. Luego salió corriendo a su cuarto.
-- Y, ¿cómo están, chicos?
-- (Gerard) Ana nos decía "chicos", y "amor" a Frank; así que, si no quieres seguir estorbando, mejor vete.
Lo hace por el bien de todos, para que nadie pase un mal momento.
-- Gerard, -- Refleja sorpresa-- ¿qué pasó?
-- (Ray) Déjalo. -- Le defiende. Jamia se va, porque sabe que ellos van a pelear dentro de un rato.
Cuando todos suben las escaleras a la planta alta, Jamia vuelve a bajar. Tomó un horripilante jarrón viejo, verde oscuro y chillón, del tamaño de una cabeza humana, y lo empezó a acomodar silenciosamente. Poco a poco iba a lograr que la casa se viera horrible.
Mientras sus manos en el jarrón lo adaptaban en la repisa que da hacia el frente de la casa, Mikey iba pasando frente a la sala en busca del trazo de su posible bajo nuevo. Al ver a Jamia sola y sospechosa, fue hasta la parte de la casa donde acomodaba el jarrón. Pasó tan efímeramente, que Jamia no se dio cuenta.
-- Con las manos en la masa. -- Dijo saliendo de su escondite detrás del mueble. Jamia gritó en tono muy bajo y perfecto.
-- ¿Qué crees que haces? -- Prosiguió Mikey. Estaba tan seguro, rápido e inteligente como un vampiro.
-- Creí que se vería lindo aquí. -- Se excusó Jamia.
-- ¿Ese asqueroso jarrón? JA, ¿y con qué derecho decoras nuestra casa?
-- Soy la novia de Frank. -- Dijo con orgullo y elocuencia.
-- Ah, claro. -- Hizo parecer que admitió que ella tiene razón. Jamia puso su frente en alto muy pretenciosa. Inesperadamente, Mikey preguntó con un gesto lleno de completa incredibilidad.
-- ¿Por qué? -- Preguntó fugaz, moviéndose hasta estar detrás de ella. Jamia ya estaba un poco nerviosa.
-- ¿Cómo que por qué? -- Dudó Jamia.
-- ¿Por qué dices que son novios? -- Volteó inmediatamente a la derecha con la razón. Eso la asustó. En realidad, ya se estaba estremeciendo.
-- Porque sí.
-- Oh, ¿sin argumentos?
Se movió hasta estar sentado en el mueble.
-- Yo siempre lo apoyo. Nos queremos, nos besamos...-- Precavía ella.
-- Mm... ¿y cuándo te pidió que fueras su novia?
Se levantó del mueble con velocidad y predisposición hacia ella.
-- Pues cuando... tú sabes... fue como decirlo, ¿no?
-- Mm...-- Volvía a lucir convencido. -- No. -- Retornó su completa seguridad. -- Eso fue sólo sexo.
Completa astucia, rapidez y certeza, definitivamente.
-- Claro que sí... estás hiriendo mis sentimientos. -- Fingió.
Mikey caminó fugaz hasta quedar al lado de la repisa.
-- No me importa. -- Aseguró -- Yo creo que si Frank te lo ha contado todo...-- Jamia afirmó con la cabeza queriendo defender su punto. Se quedó corta cuando Mikey prosiguió. --... Entonces sabes lo que hizo por Ana. Él no es tu novio, estúpida.
-- ¡Mikey!
-- ¿Qué? -- Preguntó sereno. -- Si eres tan honesta-- Su gesto inclinaba imposibilidad-- deberías estar acostumbrada a escuchar la verdad.
Se movió hasta estar frente a ella. Ella lo miró intentado ser intimidante, pero sólo él sólo rió en su cara.
Mikey se fue hacia la puerta que da al patio, y tras su sombra sus pasos desaparecieron. Ella, en un intento de recuperarse, frunció la frente. Al volver a colocar sus manos en la repisa, el jarrón ya no estaba.
Frank bajó de nuevo las escaleras. Jamia, al verlo, hizo todo lo posible por borrar su estado anterior, y lo logró. Se miran a lo lejos con una sonrisa, mientras Frank se acerca. Miró con extrañeza las manos de Jamia en la repisa vacía, y continuó a sentarse en un mueble.
Pasaron un rato juntos, en buen plan, llevándosela muy bien, y en donde Jamia obvia que son pareja. Frank no está preparado para esto, pero debe estarlo, así que lo acepta. Creyó que aguantaría, pero Jamia tocó otro tema.
-- ¿Tú me quieres?
Frank quedó totalmente desorientado. En los interiores de Jamia, eso le causó gracia, pero exteriormente estaba muy seria.
-- ¿Qué? Claro que te quiero mucho. -- No mentía, era cierto excepto porque no era a lo que ella se refería, como pareja. -- ¿Por qué?
-- Mikey dice que no somos novios. -- Se tornó a molesta. -- No si tú no me lo pides. -- Ahora sí estaba enojada. -- Hazlo. -- Ordena finalmente.
Frank ríe. Tenía muchas razones para hacerlo. Primero, por lo que le está pidiendo después de lo que pasó. Segundo, porque se creyó lo que le dijo aquel que está peleado con él, y tercero, por la manera infantil y colérica en la que se lo pide.
-- Jaja... bueno, Jamia, ¿quieres...?
-- ¡No! ¡Así no! Te arrodillaste ante Ana, tomaste su mano, lo hiciste frente a todo el planeta. Dejaste bien claro que la amabas. Haz lo mismo conmigo.
Frank se quedó inmóvil ante esa última oración. Salvado por la campana, Mikey grita a lo lejos:
-- ¡¡Gerard Way, ¿qué haces jugando con mi consola de videojuegos?!!
Frank sale a paso apresurado del cuarto y va hasta la ventana del cuarto de Mikey, para ver a través de ella. Jamia piensa que no pudo ser más obvio.
Luego se despiden, y Jamia se va para su casa.
MCR 'TIL DEATH...........................................By: wayrocks
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