Capítulo 31.-
Frank y Ana siguen pasándose mensajes a su celular, haciéndose sonreír mutuamente. My Chemical Romance sigue sus proyectos normalmente, y se acerca el domingo en el que Jamia sí planea ir a su casa. Ana, en su apartamento, saca unas cuentas de la tienda MCR antes de hacer la repartición de su tiempo para buscar algún otro artista a quien maquillar, si antes no le llaman para solicitarla para lo mismo. Cuando le faltaban algunos porcentajes, su celular se le adelantó: era el asesor de imagen de Sum 41.
-- ¿Que si acepto? ¡Claro!
-- Los ayudaras en sus meses de entrevista. -- Continuaba el asesor.
-- Encantada. ¿Cuándo puedo conocerlos?
-- Hoy, si quieres.
-- Por supuesto. Dícteme la dirección.
Terminó los porcentajes, obtuvo los resultados. Todo cuadró. Se da un baño, se viste y arregla. Toma sus cuentas y se va en su auto. Se detiene en la casa de los chicos.
-- ¡Ana! ¿Cómo estás? -- Saluda Brian mientras le abre la puerta.
-- Muy bien, gracias. -- Al terminar de abrirle, ella lo abraza. -- ¡Voy a trabajar con Sum 41!
-- ¡Qué maravilla!
Luego de finalizar el abrazo, ella le entrega las cuentas.
-- Gracias. Eres lo mejor.
-- Tú más.
-- ¡¡FRANK!! -- Grita Brian hacia el segundo piso. Ella quedó pasmada, no esperaba esa llamada. Frank baja las escaleras. Se dan un fuerte abrazo. Les contó sobre el trabajo con Sum 41, la banda, y que se dirige a conocerlos. Obviamente, la dirección era confidencial.
-- ¡Súper! -- La felicita Frank.
-- Gracias. ¿Están los demás? Quiero saludarlos.
-- No, sólo Frank y Gerard. -- Informa Brian.
-- Aw... bueno, iré a saludar a Gerard. Sé que está en el estudio porque escucho música. -- Se fue al estudio al terminar de decir esto, pero sin darle la espalda a los hombres.
-- Agudo oído. -- Dice Frank.
-- No te hagas el tonto. No he olvidado el asunto de Jamia. Díselo.
-- ¿La viste? ¿Cómo se lo voy a decir en este momento?
-- Mmm... -- Penetraba su pretenciosa y "que siempre tiene la razón" mirada-- está bien.
Ana entró al estudio, pues sabe en dónde están las llaves. Gerard estaba de espaldas, con los audífonos puestos. Empezó a emitir su preciosa voz en Drowning Lessons. Ella de nuevo quedó tranquilizada por la música que tanto ama. Pero cuando cantó por segunda vez "A kiss goodbye, your twisted Shell" se dio cuenta de que no podía interrumpirlo. Colocó sus dedos frente a su boca y les dio un beso, y luego lo lanzó hacia Gerard. Después salió de allí, sin que él supiera nada.
Cuando llegó de nuevo a la sala, sabía que a ellos les decepcionaría que no le dijo nada, y la llevarían a interrumpir a Gee, así que no les dijo nada. Se despidió de ellos, y fue hacia la puerta que ella ya conocía el método para abrirla sola. Pero aún así, Frank quiso acompañarla. Para él era más importante la felicidad de ella, así que no le dijo nada. Además, según él, no era la gran cosa. Ana igual no se pondría histérica, y sólo habló con Jamia durante unas horas. No había que alarmarse, todavía.
Cuando el carro de Ana se estacionó en el estacionamiento del lugar donde trabajaría con Sum 41, el asesor llegó un poco nervioso. Era normal, pues artistas esperaban en el interior de la casa, además, así se comportó el primer asesor que trabajó con ella ¡y la llevó hasta My Chemical Romance! Aquello era una buena señal.
Se llevó muy bien con todos, y ellos con ella. Será un gran tiempo mientras los maquille. Cuando el asesor se fue, sonó el teléfono local del lugar. El manager fue a atender.
-- ¿Hola? -- Esperó la respuesta. -- ¡¿Cómo que se cancela?! -- Se retiró a seguir dialogando con el que lo llamó, pues el teléfono era inalámbrico. No parecía enojón, pero seguro le dieron una híper-irritante noticia. Los de Sum 41 se pusieron a conversar con ella, y todos se conocieron mejor. La relación era bastante buena, y las conversaciones entretenidas. En medio del tema de la música, a Deryck Whibley, el cantante, guitarrista y hasta pianista le llegó un mensaje de texto al celular.
-- Tracy...-- Expresó de manera seductora. Todos rieron. Se notaba que le escribió una chica.
Esa semana fue bien separada; cada uno por su lado. Ana, con Sum 41, y le está yendo muy bien ¡los chicos son lo máximo!, y MCR, haciendo su trabajo. Ese domingo llegó: Jamia apareció de nuevo, en la tarde. Brian le abre la puerta de mala gana.
-- Buenas tardes, Brian. ¿Cómo estás?
-- Bien. -- Respondió secamente.
Mikey, Bob y Frank veían una rueda de prensa en la televisión de la planta baja, así que la vieron llegar.
-- ¿Cómo les va?
-- Bien. -- Exactamente igual a Brian, respondieron todos menos Frank. Él, por educación, la mira e interroga:
-- ¿Y a ti, cómo te va?
-- Muy bien, gracias. -- "Eso es. Ya te capté." Piensa.
Gerard, desde el segundo piso, grita:
-- ¡Bob y Frank! ¿Dónde dejaron la cámara web?
Ellos dos subieron las escaleras para ayudar a Gerard a buscarla. Mikey aprovechó el momento. Realmente no quería ser maleducado, pero es muy inteligente y entiende lo que puede estar pasando. Volteó hacia Jamia, luego se levantó y apagó el televisor.
-- ¿Para qué viniste? -- Ella, sorprendida con un gesto muy estéticamente bello, responde:
-- Es sólo una visita.
-- La segunda después de tratar pésimo a mi hermano.
Ella sabía que se refería a Frank.
-- Te digo que es sólo una visita.
-- No. -- Se veía muy seguro de sí mismo-- No en tu caso. Tú quieres algo más.
-- Mikey, te aseguro que no tengo idea de de qué estás hablando.
-- Yo logro ver a la vieja Jamia. Así que cuidado, porque te estaré vigilando.
Ella lo miró de la manera más exageradamente extrañada pero elegante. Tal vez no fue tan específico. Ahora mismo lo arreglará.
-- Jamás le quitarás el puesto a Ana.
-- Mikey, -- le persuadía de nuevo-- entiendo que estés algo asustado por el hecho de que Frank esté pasando tiempo conmigo. Es como si Ronald pasara tiempo con otra mujer que no sea... tu madre, pero no te preocupes.
-- Es Donald. Y Donna. -- Le corrigió indignadamente. -- No está permitido hacer estupideces, deja a Frank en paz. Y siempre piensa en Ana como todo lo bueno que jamás podrás ser.
-- No te preocupes, no muerdo. -- Le quiñó el ojo.
Aquello era un desastre. Ni siquiera se ofendió, y hasta daba miedo. Mikey no se intimida, y la mira directamente a los ojos.
El silencio perpetuo y total no distraía los ojos totalmente enganchados de esos dos. No había movimiento de un solo músculo a excepción de los párpados. Pero no duro tanto como ellos habrían aguantado, pues Bob y Frank bajaron de nuevo las escaleras.
Voltearon los ojos hacia ellos, pero las cabezas seguían plenamente en el mismo sitio. Los chicos se sentaron en los muebles, y Mikey se fue al segundo piso. Frank lo vio alejarse, extrañado. Lo que sea, lo hizo enojar un poco. Para no molestarlo, lo dejó irse.
Volteó hacia Jamia, a ver si ella le explicaba, pero ella sólo sonrió delicadamente. Lo único que había demostrado hasta ahora a Frank era inocencia. No cayó tan fácil, aún está desconfiado; y los chicos no se acostumbraban a su presencia, pero luego de aquel domingo en que Jamia y Frank estuvieron toda la tarde conversando en la sala, ya a la décima tercera visita de Jamia se han acostumbrado totalmente. Frank la ve únicamente como amiga.
Ya le abrían la puerta como a cualquier otra persona. A los demás les sigue desagradando, pero ¿ya qué? Por Frank, la aceptan. Ahora sí que son amigos, se abrazan de vez en cuando, se divierten, y Frank le cuenta cada vez de su vida; y ella, jamás ha perdido su gracia ni su glamur, tampoco su educación, ante nadie. Se ha portado tan inocente que ya ni saben qué pensar, todos menos Frank; quien confía en ella. A todas estas, Ana no sabe nada. Frank ha salido con ésta, se divierten, se embelesan con su amor y se quieren y atienden siempre; y Jamia luego se entera de todo.
MCR 'TIL DEATH................xoxo: wayrocks