Capitulo 7
Llegaron al hospital y atendieron a Nicole lo más rápido posible, mientras Emily se quedaba fuera junto a Gerard.
-No sabes que pasó, ¿no?-. Le preguntó Gerard a Emily.
-No tengo ni idea, fui detrás de ella y de aquel chico y la vi en el suelo-. Se apresuró a decir Emily.
-¿Y el chico? ¿No estaba? ¿Fue el?-. Gerard se notaba interesado y preocupado.
-No, no estaba, y no se si fue el...-. Dijo Emily triste, y preocupada por si Nicole sabía que había sido ella.
-Podéis demandarlo, si queréis...- Comentó Gerard.
-No...Mejor no...- Emily estaba a punto de empezar a llorar-. Deberías irte, Gerard, puede que tus amigos se preocupen y...
Antes de que terminara de hablar, Gerard la abrazó...
-Tranquila, Emily, yo me quedaré aquí hasta que tu amiga salga, y las llevaré a cada una a su casa - A Gerard le dio un escalofrio -. Anda, Emily, estas helada, ¿tienes frió?
-Mmm... No... Tranquilo... Gracias por todo, Gerard... -. Emily hundió la cara en el pecho de Gerard y aspiró su olor. Eso le hizo sentir mejor... Pero...
-EMILY
Emily se giró y vio a su amiga Nicole correr hasta ella llorando.
-Emily, Emily, Emily... Lo siento... No debería haberme ido con ese tipo... Gracias por salvarme... ¿Estas enfadada?
Emily la rodeó con sus brazos...
-¿Cómo voy a estar enfadada contigo? Tranquila, ya pasó, te llevaremos a casa.
-¿Llevaremos?
Entonces, Gerard apareció por un lado.
-Hola, soy Gerard, soy el que las trajo aquí... Encantado... Me alegra que ya estés mejor -. Añadió con una sonrisa, esa sonrisa que hacía a Emily derretirse.
-Hola... Gracias... - Mira a Emily-. ¿Es el del bar?
Emily asintió con la cabeza.
-Pues, chicas, ¿Os llevo a vuestras casas?
-Claro, Gerard, muchas gracias -. Respondió Emily con una sonrisa de oreja a oreja.
Se dirigieron al coche, y se sentaron igual que antes.
Primero llevaron a Nicole a su casa, Emily no quería dejarla sola, pero Nicole la convenció para que se fuera a su casa, y así poder charlar un poco más con Gerard.
Gerard llevó a Emily a su casa, aparcó delante del portal, y se giró para mirarla a los ojos.
-Gracias por todo, Gerard, no se como agradecertelo.
-Mmm... Pues... Me lo puedes agradecer comiendo mañana conmigo, ¿vale? -. Le dijo Gerard riendose... Que risa tan hermosa...
-Vale... Si quieres... ¿A que hora y en donde?
Gerard se lo pensó un momento...
-¿Mañana, a las tres de la tarde, en el restaurante que está justo enfrente del bar?
-Vale, me parece bien.
Gerard sonrió, se acercó a Emily, le dio un beso en la mejilla y le susurró:
-Estaré esperándote allí, cuídate...
Entonces, Emily bajó del coche y vio como Gerard se alejaba de ella con su coche.